¿Ha llegado un nuevo miembro a la familia y aún no hemos ambientado su habitación? Una de las mejores maneras de crear un buen clima para un niño es aportándole una decoración original a las paredes de su nuevo cuarto. A continuación compartimos unas buenas ideas para llevar a cabo la decoración de paredes infantiles.

Como primer idea, podríamos convertir su pared en una pizarra. Como todos sabemos, los niños más pequeños suelen garabatear la primera pared que ven, por lo que transformar todas las paredes que lo rodean en una infinita pizarra, solucionaría el problema de tener que limpiar luego.

Para realizar esto, se debe conseguir pintura para pizarra verde o negra. Una vez pintado, y con la pintura seca, se convertirá instantáneamente en una pizarra. El único detalle a tener en cuenta, de todos modos, es que la tiza suele hacer bastante polvo, por lo que no tendremos salida a la limpieza; todo sea en pos de evitar las alergias de nuestros niños.

Otra opción más práctica y sencilla, es colocar directamente una pizarra magnética de color blanco, la cual se puede mover de lugar sin mayores esfuerzos. También se puede colocar un gran bloc de dibujo en la pared y acompañarlo con una variedad de pinturas y lápices de colores. De esta forma las paredes se convertirán en un excelente espacio de expresión y arte para el niño.

Otro pequeño detalle que podemos decorar y que no pasará desapercibido es pintar especialmente la placa del interruptor de luz. Lo único que se necesita son pinturas brillantes… y la mano de tu hijo. Podrá hacer marcas con sus dedos o incluso él mismo podrá crear su diseño favorito.

Una tercera opción es colocar en la pared una gran cartelera magnética. Se pueden usar varios tipos de  imanes y así colgar obras de arte, fotografías o dibujos para crear una cartelera completamente original y artística.